SEPTENARIO EN HONOR A NUESTRA SEÑORA LA SOLEDAD AL PIE DE LA CRUZ Y AL SANTO CRISTO EN SU ÚLTIMA PALABRA EN LA IGLESIA DE SAN MILLAN


 

La última semana de Cuaresma, finalizando el día de domingo de ramos, se celebra el solemne septenario en honor de la Soledad al Pie de la Cruz y el Santo Cristo en su última Palabra, las Imágenes Titulares de la Cofradía. El sermón de este septenario, le predica un sacerdote escogido por la Junta Directiva anualmente.

 

Estas eucaristías concluyen con el canto de la salve popular a la Dolorosa ( lunes, miércoles, viernes y domingo) o el himno al Cristo en su Última Palabra, (martes, jueves y sábado), pieza compuesta por Alfonso María Frechel, canónigo de la Catedral

 

El lunes Santo se celebra una misa en recuerdo de todos los cofrades.


SALVE POPULAR A LA DOLOROSA

 

Salve, Virgen Dolorosa,

salve, de Mártires Reina,

Madre de misericordia,

entre espinas y azucenas. (bis)

 

Dios te salve, a Ti llamamos,

tus hijos, los hijos de Eva,

pues en la Cruz vuestro Hijo,

a Vos por Madre nos deja. (bis)

 

A Ti Reina, suspiramos,

gimiendo y llorando penas,

en aqueste triste valle,

de lágrimas y miserias. (bis)

 

Ea, pues, dulce Señora,

Madre y abogada nuestra,

esos tus hermosos ojos,

a nosotros siempre vuelvas. (bis)

 

A Jesús, fruto bendito,

de tu vientre hermosa perla,

y después de este destierro,

en el cielo nos le muestras. (bis)

 

¡Oh Madre toda piedad !,

¡oh Madre toda clemencia !,

¡oh dulce Virgen María !,

por nosotros a Dios ruega. (bis)

 

Para que seamos dignos,

de conseguir las promesas,

de nuestro Jesús Amante,

que es ir a la Vida eterna. (bis)

 

HIMNO AL CRISTO EN SU ÚLTIMA PALABRA

 

Señor que tu postrer Palabra exhalas

y a las manos del Padre te abandonas,

cuando mueres, la vida nos regalas

y piadoso las culpas nos perdonas

 

Tu trono has puesto en esa Cruz gloriosa,

proclamando el reino de la vida

y nos das como obsequio a tu esposa

que es la Iglesia nacida de tu herida.

 

Contempla hoy a tu pueblo dolorido

por el duro quehacer de cada día

y aún más del pecado malherido

que en tu inmensa bondad sólo confía.

 

Oh Cristo de la Última Palabra

y Palabra de Dios definitiva:

que la puerta del cielo se nos abra

y gocemos tu eterna luz festiva