ARQUITECTURA DE SAN MILLAN

PLANTA

 

La iglesia reproduce el esquema constructivo de la Catedral de Jaca. Está construida en base del pie aragonés,  modulo de 26 cm (como la de Jaca); siendo sus  dimensiones casi iguales en su conjunto e idénticas en detalles como espesor de muros y ancho del crucero.

El esquema arquitectónico seguido en San Millán creó escuela en las posteriores edificaciones segovianas durante casi dos siglos

 

La planta constituye la denominada planta de salón: tres naves, terminadas en un ábside cada una. La novedad que presenta referente a la estructura clásica de las iglesias románicas son las arcadas cubiertas laterales, el añadido del cuarto ábside y la conservación de la torre mozárabe.  

 

CABECERA

 

El ábside central  es el más alto, ancho y profundo. Desde el exterior dos columnas dividen el ábside en tres calles,  abriéndose un ventanal de medio punto por las que la iluminación llega al interior. Una chambrana ajedrezada trasdosa el conjunto. A la altura de los cimacios nace una imposta corrida de rosetas.

En el interior, llama la atención su arquería ciega. Está  compuesta por dos partes; la primera está compuesta por seis arcos sobre columnas dobles en el hemiciclo con capiteles tallados; y la segunda, dos pares de arcos  en los tramos rectos, que recorre la parte inferior de los muros. Se cubre con bóveda de cañón.

 

Los  diez arcos del ábside, se sustentan en quince capiteles con una decoración de influencia del románico zamorano-leones. De hecho se observan claras coincidencias con el taller  creado en la cabecera de San Vicente de Ávila.

 

La mayoría de ellos muestran motivos vegetales También vemos grifos rampantes, centauros, leones alados (o no afrontados u opuestos), sirenas de doble cola alzada, arpías de alas explayadas y larga cabellera partida, aves opuestas y curiosos híbridos de ave y reptil. Entre ellos destacamos dos en los que aparecen figuras humanas: en uno aparecen dos jinetes que van en direcciones divergentes con una curiosa leyenda; así  como la otra representa la escena del bautismo de Cristo.

En ella contemplamos una figura central que posee nimbo crucífero, de ahí que se sospeche que sea Cristo, dentro de un recipiente decorado con peces. A su lado un personaje le sostiene del brazo a la vez que toma algo que le ofrece un ángel, mientras que al otro lado, está la persona que le administra el bautismo. Dos ángeles rodean la escena haciendo sonar sus trompas.

 

Los ábsides laterales son más sencillos. Desde el exterior, los ábsides son semicirculares y solo tiene un ventanal de medio punto y los canecillos esculpidos decoran las cornisas. En el interior se cubren con bóveda de cuarto de esfera.

CUARTO ABSIDE

 

El cuarto ábside está alineado con el del evangelio y es algo más profundo y ancho; aunque dada su limitada comunicación con la iglesia parece más una capilla para un culto independiente, como de un patronato particular o funeraria.

 

Se construye en el siglo XIII tal como demuestra su cubierta y la decoración de la ventana abierta en el eje ocupando el espacio entre la cabecera primitiva y la torre.

 

En el exterior podemos ver que construye sobre un zócalo para igualar el desnivel. Al igual que en el ábside central dos columnas lo dividen en tres paños, pero en este, solo se abre una ventana da arco de medio punto en el paño central.

En el interior se cubre el tramo recto con bóveda de cañón, mientras sobre la que voltea la bóveda del ábside muestra perfil abocelado    

CRUCERO

 

El crucero de la de Segovia se cubre con bóveda de crucería mahometana tiene influencia en la ampliación de la Mezquita de Córdoba; aunque los brazos se cubren con bóveda de medio cañón de eje.

 

El cuadrado donde se cruzan los dos brazos de la iglesia, tiene de lado más de ocho metros y medio. Sobre este espacio se alza un cimborrio prismático.

Este espacio se cubre con una cúpula de ocho paños; en la que podemos ver dos parejas de arcos paralelos en el eje longitudinal, que actúa como pasantes, y otras dos en el eje transversal, actuando como entregos que se entrecruzan dejando un espacio libre en el centro.

 

Esta cúpula se alza sobre cuatro formeros. En las semicolumnas de estos pilares apreciamos cuatro cestas en las que se representa el Tetramorfos. Así se conserva el ángel de mateo, el águila de Juan león de san Marcos descabezado símbolo Lucas rasurado.


NAVES

 

Cada nave tiene cinco tramos, segmentados por pilares cruciformes y cilíndricos que se alzan entre la central y las laterales (dos parejas de pilares cilíndricos alternando con tres cruciformes) con crucero alineado a las fachadas laterales. Originalmente, estas naves se cubrían con armadura mudéjar del siglo XII a manos de un taller que trabajo en el Palacio de la Aljaferia de Zaragoza. De la cubierta de las naves laterales nos llama la atención las ventanas, típicas en templos mozárabes con la función de descargar el peso del muro en las columnas iluminando así la parte alta de la nave central con luz de las naves laterales.

 

El resto de capiteles interiores que coronan los pilares muestran también temas vegetales y figurativos.

 

Entre los capiteles con temas figurativos se encuentran:


Representación de un castillo o puerta de muralla, representación del elefante- Cristo. Portando a sus lomos un castillete (la Jerusalem Celestial). También vemos un centauro sagitario luchando contra una arpía sobre su grupa, grifos rampantes afrontados, y en otro muestra un jinete sujetando las riendas de su montura.

En otro coloca cuatro personajes en las aristas, uno que sostiene un gran pez, otro alza en una de sus manos un pequeño animal, el tercero, con capa de fiador y el cuarto con un incensario y un libro

Sin duda el capitel que representa la Huida a Egipto es el más logrado. Así lo demuestra el detallismo del pie en el estribo y los arreos del caballo, la forma en que María monta a horcajadas o la dulzura de los rostros.

El último representa la adoración de los magos de Oriente. Se encaminan a caballo hacia la figura de María, que sentada sostiene al Niño en su regazo.