LA TORRE DE SAN MILLAN


La torre, mozárabe del siglo X pertenecería a una antigua iglesia de este estilo empleadas por los moradores cristianos de la ciudad, antes de la definitiva repoblación de finales del siglo XI.

 

Su fábrica es un hormigonado de cantos rodados del Clamores; aun se puede ver las tablas con las que se encofro. Por fuera, el primitivo revoque imita una fábrica de ladrillo, con técnica de esgrafiado con traza morisca; aunque el actual revoque exterior que es el que se puede contemplar es del siglo XVII.

 

De planta cuadrada de 5,75 m por lado consta de dos cuerpos, retranqueando el segundo sobre el primero dividida en seis pisos separados por forjados de madera.

Se abrieron vanos en los dos últimos pisos, uno por cara coronados por arco de herradura.

 

El último piso, más alto, alberga el cuerpo de campanas, aparece retranqueado respecto de los inferiores, abriéndose en cada paño un amplio arco, todo muy desfigurado repitiendo la herradura.

 

El sistema de cubrición empleado tiene influencia califal; es una bóveda de

encofrado, cruzandose los dos nervios de caliza y seccion rectangular con la particularidad de que uno de los nervio es pasante y otro entrego sin clave comun.

 

Se remata con un chapitel del siglo XVIII