PINTURA MURAL DENTRO DE SAN MILLAN

Los restos de pintura mural que conserva San Millán tienen un origen desconocido, considerado románico por varios autores mientras que otros las datan del siglo XIII.

De las pinturas que recubrían la cabecera, sólo se conserva una representación del Noli me Tangere en el que la Magdalena se encuentra arrodillada a los pies de Cristo Resucitado.

Tras la restauración de 1949, cuando los retablos adosados a los pilares de la Capilla Mayor fueron retirados, se descubrieron dispuestas a ambos lados de las semicolumna, en el lado meridional las figuras de santa Basilisa y san Julián y en el septentrional una pareja de santos sin reconocer. 

La obra cumbre de pintura mural de esta iglesia, es el panel situado en el muro que colinda con la torre. Del siglo XIII,  en el contemplamos tres temas: a lo alto una escena de pastoreo, y más abajo un Calvario y un San Cristóbal.