4º DÍA - Jueves 2 de Abril

ORACIÓN PREPARATORIA

 

Virgen de la Soledad: Eres la mujer fuerte descrita en la Biblia, la mujer ideal, el modelo para todos, ejemplo vivo de liberación y realización humana. Tú simbolizas el triunfo sobre el mal y el pecado, porque hiciste realidad la entrega total al bien, viviendo en plenitud el amor de Dios y al hermano. Te pedimos que alientes nuestra fe y esperanza, que nos hagas fuertes en el compromiso de amar.

 

Lectura del libro del Génesis (17,3-9):

 

En aquellos días, Abrán cayó rostro en tierra y Dios le habló así:

«Por mi parte, esta es mi alianza contigo: serás padre de muchedumbre de pueblos.

Ya no te llamarás Abrán, sino Abrahán, porque te hago padre de muchedumbre de pueblos. Te haré fecundo sobremanera: sacaré pueblos de ti, y reyes nacerán de ti.

Mantendré mi alianza contigo y con tu descendencia en futuras generaciones, como alianza perpetua. Seré tu Dios y el de tus descendientes futuros. Os daré a ti y a tu descendencia futura la tierra en que peregrinas, la tierra de Canaán, como posesión perpetua, y seré su Dios».

El Señor añadió a Abrahán:

«Por tu parte, guarda mi alianza, tú y tus descendientes en sucesivas generaciones».

 

Palabra de Dios

 

Salmo

Sal 104,4-5.6-7.8-9

 

R/. El Señor se acuerda de su alianza eternamente

 

V/. Recurrid al Señor y a su poder,

buscad continuamente su rostro.

Recordad las maravillas que hizo,

sus prodigios, las sentencias de su boca. R/.

 

V/. ¡Estirpe de Abrahán, su siervo;

hijos de Jacob, su elegido!

El Señor es nuestro Dios,

él gobierna toda la tierra. R/.

 

V/. Se acuerda de su alianza eternamente,

de la palabra dada, por mil generaciones;

de la alianza sellada con Abrahán,

del juramento hecho a Isaac. R/.

Lectura del santo evangelio según san Juan (8,51-59):

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos:

«En verdad, en verdad os digo: quien guarda mi palabra no verá la muerte para siempre».

Los judíos le dijeron:

«Ahora vemos claro que estás endemoniado; Abrahán murió, los profetas también, ¿y tú dices: “Quien guarde mi palabra no gustará la muerte para siempre”? ¿Eres tú más que nuestro padre Abrahán, que murió? También los profetas murieron, ¿por quién te tienes?».

Jesús contestó:

«Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada. El que me glorifica es mi Padre, de quien vosotros decís: “Es nuestro Dios”, aunque no lo conocéis. Yo sí lo conozco, y si dijera “No lo conozco” sería, como vosotros, un embustero; pero yo lo conozco y guardo su palabra. Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día; lo vio, y se llenó de alegría».

Los judíos le dijeron:

«No tienes todavía cincuenta años, ¿y has visto a Abrahán?».

Jesús les dijo:

«En verdad, en verdad os digo: antes de que Abrahán existiera, yo soy».

Entonces cogieron piedras para tirárselas, pero Jesús se escondió y salió del templo.

 

Palabra del Señor

 

PRECES

 

Oremos al Señor por intercesión de la Virgen María, que escuche nuestras peticiones. A cada petición respondemos Intercede, Madre, por nosotros.

-Por los que dan su vida por amor al prójimo; para que sean en Cristo el grano de trigo fecundo que da mucho fruto. Oremos.

-Por todos los trabajadores, para que hagan de su actividad un medio de santidad y apostolado. Oremos

-Por todos los sacerdotes, para que desempeñen su Ministerio robustecidos por el fervor de la fe y por la esperanza de la vida eterna. Oremos

- Por el aumento de las vocaciones sacerdotales, religiosas, misioneras y laicales en la Iglesia. Oremos.

-Por nuestras intenciones. Oremos.

 

Recemos juntos la oración de los hijos de Dios. Padre nuestro…

 

ORACIÓN FINAL

 

Señor Jesús, reaviva en nosotros el deseo y la confianza en tu perdón. Haznos gustar la certeza y la dulzura de tu misericordia.

Concédenos la fuerza de perdonar a los demás para que seamos también perdonados por Ti y un día nos reunamos contigo en el cielo. Tu que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.