2º DÍA - Martes 30 de Marzo

 

ORACIÓN PREPARATORIA

 

Virgen de la Soledad: Te llamamos también Madre del Camino porque nos das a Jesús, Camino, Verdad y Vida. Tú aprendiste y seguiste mejor que nadie este camino único de liberación humana; tus pasos fueron firmes, confiados, con la premura del amor que urge hacia el encuentro. Tú seguiste el camino de la cruz y encontraste a tu Hijo en la calle de la amargura. Tú misma eres el camino hacia Jesús. Te pedimos que impulses nuestra marcha, que acompañes nuestro seguimiento del Maestro. Que a tu lado completemos la jornada de la vida hasta llegar al encuentro con el Padre. Amén.

Lectura del libro de los Números (21,4-9):

EN aquellos días, desde el monte Hor se encaminaron los hebreos hacia el mar Rojo, rodeando el territorio de Edón.

El pueblo se cansó de caminar y habló contra Dios y contra Moisés:

«¿Por qué nos has sacado de Egipto para morir en el desierto? No tenemos ni pan ni agua, y nos da náuseas ese pan sin sustancia».

El Señor envió contra el pueblo serpientes abrasadoras, que los mordían, y murieron muchos de Israel.

Entonces el pueblo acudió a Moisés, diciendo:

«Hemos pecado hablando contra el Señor y contra ti; reza al Señor para que aparte de nosotros las serpientes».

Moisés rezó al Señor por el pueblo y el Señor le respondió:

«Haz una serpiente abrasadora y colócala en un estandarte: los mordidos de serpientes quedarán sanos al mirarla».

Moisés hizo una serpiente de bronce y la colocó en un estandarte. Cuando una serpiente mordía a alguien, este miraba a la serpiente de bronce y salvaba la vida.

 

Palabra de Dios

 

Salmo

Sal 101,2-3.16-18.19-21

 

R/. Señor, escucha mi oración,

que mi grito llegue hasta ti

V/. Señor, escucha mi oración,

que mi grito llegue hasta ti;

no me escondas tu rostro

el día de la desgracia.

Inclina tu oído hacia mí;

cuando te invoco,

escúchame enseguida. R/.

V/. Los gentiles temerán tu nombre,

los reyes del mundo, tu gloria.

Cuando el Señor reconstruya Sión

y aparezca en su gloria,

y se vuelva a las súplicas de los indefensos,

y no desprecie sus peticiones. R/.

V/. Quede esto escrito para la generación futura,

y el pueblo que será creado alabará al Señor.

Que el Señor ha mirado desde su excelso santuario,

desde el cielo se ha fijado en la tierra,

para escuchar los gemidos de los cautivos

y librar a los condenados a muerte. R/.

Lectura del santo evangelio según san Juan (8,21-30):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos:

«Yo me voy y me buscaréis, y moriréis por vuestro pecado. Donde yo voy no podéis venir vosotros».

Y los judíos comentaban:

«¿Será que va a suicidarse, y por eso dice: “Donde yo voy no podéis venir vosotros”?».

Y él les dijo:

«Vosotros sois de aquí abajo, yo soy de allá arriba: vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo. Con razón os he dicho que moriréis en vuestros pecados: pues, si no creéis que Yo soy, moriréis en vuestros pecados».

Ellos le decían:

«¿Quién eres tú?».

Jesús les contestó:

«Lo que os estoy diciendo desde el principio. Podría decir y condenar muchas cosas en vosotros; pero el que me ha enviado es veraz, y yo comunico al mundo lo que he aprendido de él».

Ellos no comprendieron que les hablaba del Padre.

Y entonces dijo Jesús:

«Cuando levantéis en alto al Hijo del hombre, sabréis que “Yo soy”, y que no hago nada por mi cuenta, sino que hablo como el Padre me ha enseñado. El que me envió está conmigo, no me ha dejado solo; porque yo hago siempre lo que le agrada».

Cuando les exponía esto, muchos creyeron en él.

 

Palabra del Señor

 

PRECES

 

Pongamos nuestra oración en manos de María para que Ella interceda por nuestras necesidades.

-Por los pobres, los enfermos y los más necesitados para que encuentren en la Virgen alivio y consuelo en sus aflicciones. Roguemos al Señor.

-Por todos los cristianos, para que vivamos en actitud de alabanza y de acción de gracias, respondiendo así a nuestra vocación a la santidad. Roguemos al Señor.

-Por nosotros, que acudimos a la protección de Nuestra Señora, para que aprendamos de Ella, Mujer Eucarística, a reconocer la presencia de Cristo en los sacramentos y, particularmente en la Eucaristía. Roguemos al Señor.

-Por los que vuelven a caer en el pecado, para que pongan su confianza en María, Refugio de pecadores. Roguemos al Señor.

-Por nuestras intenciones. Roguemos al Señor.

 

Recemos juntos la oración de los hijos de Dios. Padre nuestro….

 

ORACIÓN FINAL

 

Señor, danos un corazón sensible a todos los sufrimientos de la humanidad. Ayúdanos a desterrar el egoísmo de nuestras vidas y danos fuerza para luchar contra las intusticias que nos rodean. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 

Ave María Purísima. Sin pecado concebida.