3º DÍA - Miércoles 1 de Abril

ORACIÓN PREPARATORIA

 

Virgen de la Soledad: tu vida fue una entrega total a Dios. Él te escogió para la vocación más allá en la tierra: ser la Madre de Jesús, nuestro Salvador. Tu sí del primer momento se prolongó en fidelidad a lo largo de tu vida. Aquel sí, se hizo silencio, dolor y aceptación al pie de la Cruz. La voluntad de Dios fue tu alimento, su palabra el impulso para todos tus actos. Santa María, Virgen fiel, ayúdanos a estar atentos para descubrir la voluntad de Dios en cada uno de nosotros. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén

Lectura de la profecIa de Daniel (3,14-20.91-92.95):

EN aquellos días, el rey Nabucodonosor dijo:

«¿Es cierto, Sidrac, Misac y Abdénago, que no teméis a mis dioses ni adoráis la estatua de oro que he erigido? Mirad: si al oír tocar la trompa, la flauta, la cítara, el laúd, el arpa, la vihuela y todos los demás instrumentos, estáis dispuestos a postraros adorando la estatua que he hecho, hacedlo; pero, si no la adoráis, seréis arrojados inmediatamente al horno encendido, y ¿qué dios os librará de mis manos?».

Sidrac, Misac y Abdénago contestaron al rey Nabucodonosor:

«A eso no tenemos por qué responderte. Si nuestro Dios a quien veneramos puede librarnos del horno encendido, nos librará, oh rey, de tus manos. Y aunque no lo hiciera, que te conste, majestad, que no veneramos a tus dioses ni adoramos la estatua de oro que has erigido».

Entonces Nabucodonosor, furioso contra Sidrac, Misac y Abdénago, y con el rostro desencajado por la rabia, mandó encender el horno siete veces más fuerte que de costumbre, y ordenó a sus soldados más robustos que atasen a Sidrac, Misac y Abdénago y los echasen en el horno encendido.

Entonces el rey Nabucodonosor se alarmó, se levantó y preguntó, estupefacto, a sus consejeros:

«¿No eran tres los hombres que atamos y echamos al horno?».

Le respondieron:

«Así es, majestad».

Preguntó:

«Entonces, ¿cómo es que veo cuatro hombres, sin atar, paseando por el fuego sin sufrir daño alguno? Y el cuarto parece un ser divino».

Nabucodonosor, entonces, dijo:

«Bendito sea el Dios de Sidrac, Misac y Abdénago, que envió un ángel a salvar a sus siervos, que, confiando en él, desobedecieron el decreto real y entregaron sus cuerpos antes que venerar y adorar a otros dioses fuera del suyo».

Palabra de Dios

Salmo

Dn 3,52.53.54.55.56

R/. A ti gloria y alabanza por los siglos

V/. Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres.

Bendito tu nombre, santo y glorioso. R/.

V/. Bendito eres en el templo de tu santa gloria. R/.

V/. Bendito eres sobre el trono de tu reino. R/.

V/. Bendito eres tú, que sentado sobre querubines sondeas

los abismos. R/.

V/. Bendito eres en la bóveda del cielo. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (8,31-42):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos que habían creído en él:

«Si permanecéis en mi palabra, seréis de verdad discípulos míos; conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres».

Le replicaron:

«Somos linaje de Abrahán y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: “Seréis libres”?».

Jesús les contestó:

«En verdad, en verdad os digo: todo el que comete pecado es esclavo. El esclavo no se queda en la casa para siempre, el hijo se queda para siempre. Y si el Hijo os hace libres, seréis realmente libres. Ya sé que sois linaje de Abrahán; sin embargo, tratáis de matarme, porque mi palabra no cala en vosotros. Yo hablo de lo que he visto junto a mi Padre, pero vosotros hacéis lo que le habéis oído a vuestro padre».

Ellos replicaron:

«Nuestro padre es Abrahán».

Jesús les dijo:

«Si fuerais hijos de Abrahán, haríais lo que hizo Abrahán. Sin embargo, tratáis de matarme a mí, que os he hablado de la verdad que le escuché a Dios; y eso no lo hizo Abrahán. Vosotros hacéis lo que hace vuestro padre».

Le replicaron:

«Nosotros no somos hijos de prostitución; tenemos un solo padre: Dios».

Jesús les contestó:

«Si Dios fuera vuestro padre, me amaríais, porque yo salí de Dios, y he venido. Pues no he venido por mi cuenta, sino que él me envió».

 

Palabra del Señor

 

PRECES

 

Pidamos a María por todos los que sufren en su cuerpo o en su espíritu, para que no les falte el consuelo de la fe y de la esperanza cristiana. A cada petición respondemos Intercede Madre por nosotros.

-Por los ancianos, los enfermos y moribundos, para que aceptando el cáliz de la Pasión a semejanza de Cristo, tengan la firme esperanza de participar de su gloria. Oremos

-Por todos los esposos, para que su amor, limpio y fecundo, origine familias auténticamente cristianas. Oremos.

-Para que la imagen de Cristo Crucificado nos abra los ojos de la fe y le reconozcamos a Él en todos los que sufre. Oremos.

-Para que todos nos sintamos responsables del compromiso de salvación que la Iglesia recibió de Jesucristo. Oremos

-Por nuestras intenciones. Oremos

 

Recemos juntos la oración de los hijos de Dios. Padre nuestro…

 

ORACIÓN FINAL

 

Santa María, Virgen Dolorosa, que estás siempre presente y activa, ayúdanos a estar siempre como Tú en la misión que el Señor nos ha confiado en la Iglesia, en las responsabilidades particulares que cada uno de nosotros tenemos, en el dolor y en el sufrimiento de los hermanos, para que seamos de verdad piedras vivas de la Iglesia. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Ave María Purísima. Sin pecado concebida.