6º DÍA - Sábado 3 de Abril

ORACIÓN PREPARATORIA

Virgen de la Soledad: Toda tu vida fue una plegaria pura dirigida al Señor en comunicación amorosa. Tú intercediste con tu súplica a Jesús a favor de los esposos de Caná. Te pedimos que sintamos continuamente tu poderosa protección maternal y que intercedas por nosotros ante tu hijo Jesús, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Lectura de la profecía de Ezequiel (37,21-28):

 

ESTO dice el Señor Dios:

«Recogeré a los hijos de Israel de entre las naciones adonde han ido, los reuniré de todas partes para llevarlos a su tierra. Los hará una sola nación en mi tierra, en los montes de Israel. Un solo rey reinará sobre todos ellos. Ya no serán dos naciones ni volverán a dividirse en dos reinos.

No volverán a contaminarse con sus ídolos, sus acciones detestables y todas sus transgresiones. Los liberaré de los lugares donde habitan y en los cuales pecaron. Los purificaré; ellos serán mi pueblo y yo seré su Dios.

Mi siervo David será su rey, el único pastor de todos ellos. Caminarán según mis preceptos, cumplirán mis prescripciones y las pondrán en práctica. Habitarán en la tierra que yo di a mi siervo Jacob, en la que habitaron sis padres: allí habitarán ellos, sus hijos y los hijos de sus hijos para siempre, y mi siervo David será su príncipe para siempre.

Haré con ellos una alianza de paz, una alianza eterna. Los estableceré, los multiplicaré y pondré entre ellos mi santuario para siempre; tendré mi morada junto a ellos, yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Y reconocerán las naciones que yo soy el Señor que consagra Israel, cuando esté mi santuario en medio de ellos para siempre».

 

Palabra de Dios

 

Salmo

Jr 31,10.11-12ab.13

 

R/. El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño

 

V/. Escuchad, pueblos, la palabra del Señor,

anunciadla a las islas remotas:

«El que dispersó a Israel lo reunirá,

lo guardará como un pastor a su rebaño. R/.

 

V/. Porque el Señor redimió a Jacob,

lo rescató de una mano más fuerte».

Vendrán con aclamaciones a la altura de Sión,

afluirán hacia los bienes del Señor. R/.

 

V/. Entonces se alegrará la doncella en la danza,

gozarán los jóvenes y los viejos;

convertiré su tristeza en gozo,

los alegraré y aliviaré sus penas. R/.

 

Lectura del santo evangelio según san Juan (11,45-57):

 

EN aquel tiempo,muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él. Pero algunos acudieron a los fariseos y les contaron lo que había hecho Jesús.

Los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron el Sanedrín y dijeron:

«¿Qué hacemos? Este hombre hace muchos signos. Si lo dejamos seguir, todos creerán en él, y vendrán los romanos y nos destruirán el lugar santo y la nación».

Uno de ellos, Caifás, que era sumo sacerdote aquel año, les dijo:

«Vosotros no entendéis ni palabra; no comprendéis que os conviene que uno muera por el pueblo, y que no perezca la nación entera».

Esto no lo dijo por propio impulso, sino que, por ser sumo sacerdote aquel año, habló proféticamente, anunciando que Jesús iba a morir por la nación; y no solo por la nación, sino también para reunir a los hijos de Dios dispersos.

Y aquel día decidieron darle muerte. Por eso Jesús ya no andaba públicamente entre los judíos, sino que se retiró a la región vecina al desierto, a una ciudad llamada Efraín, y pasaba allí el tiempo con los discípulos.

Se acercaba la Pascua de los judíos, y muchos de aquella región subían a Jerusalén, antes de la Pascua, para purificarse. Buscaban a Jesús y, estando en el templo, se preguntaban:

«¿Qué os parece? ¿Vendrá a la fiesta?».

Los sumos sacerdotes y fariseos habían mandado que el que se enterase de dónde estaba les avisara para prenderlo.

 

Palabra del Señor

 

PRECES

 

Oremos al Señor, apoyados en María, Madre de la Soledad. A cada petición se responde Intercede, Madre, por nosotros

-Para que, como María, Virgen orante, ensalcemos la misericordia del Señor y convirtamos nuestra vida en una continua alabanza. Oremos.

-Para que sepamos santificar nuestra profesión, negocios, diversiones y vida de familia. Oremos.

-Por todos los difuntos, para que puedan gozar del descanso eterno. Oremos.

-Por los enfermos, los pobres y los necesitados, para que reconozcamos en ellos el rostro de Jesucristo. Oremos.

-Por nuestras intenciones. Roguemos al Señor.

 

Recemos juntos la oración de los hijos de Dios. Padre nuestro…

 

ORACIÓN FINAL

 

Oh Dios, que has elegido a la bienaventurada Virgen María, excelsa entre los humildes y los pobres, Madre del Salvador, concédenos que, siguiendo sus ejemplos, podamos ofrecerte una fe sincera y poner en ti la esperanza de nuestra salvación. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

Ave María Purísima. Sin pecado concebida.